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Sistematización de la experiencia construcción de agenda de paz de pueblos indígenas de Colombia

“SOMOS ALZADOS EN BASTONES DE MANDO”

 Sistematización de la experiencia construcción de agenda de paz de pueblos indígenas de Colombia
Bogotá, Diciembre 7 de 2016

Programa Regional ProIndígena-GIZ/Colombia
Aura María Puyana

1. CONTEXTO

Los pueblos indígenas se definen como actores y constructores de paz. Su identidad esencial con la Madre Tierra, a la que consideran fuente inagotable de vida y los principios de equilibrio y armonía con que se gobiernan, deciden los senderos de su futuro colectivo y se relacionan comunitariamente hacen parte de una cosmovisión refractaria al uso de las armas como el primer o único recurso para resolver los conflictos internos o externos que amenazan su integridad, tranquilidad o territorio.

Los conflictos políticos armados los afecta directamente pero casi nunca los involucra como parte activa de los mismos. Guerras geopolíticas por el control de territorios, poblaciones o recursos, intereses económicos expansivos, acaparamiento de tierras por gamonales tradicionales o motivaciones xenófobas y racistas, han amenazado a supervivencia física y cultural de los pueblos étnicos, como lo documentan siglos colonialismo premoderno, moderno y posmoderno en los cinco continentes.

En Colombia, cincuenta años de violencia armada impactaron de manera desproprocionada a los pueblos indígenas, si se tiene en cuenta su dimensión demográfica equivalente al 3.4% del total nacional. Según el Observatorio de Derechos Humanos de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), 1.400 indígenas murieron a manos de grupos armados estatales, paramiliatres o insurgentes, 289 sufrieron desaparición forzosa o secuestro y 4.500 amenazas colectivas fueron denunciadas por las comunidades entre 2002 y 2009. Estas cifras mantuvieron su tendencia alcista en los años subsiguientes, hasta el punto de contabilizar un 7% de población indígena en desplazamiento forzoso y un acumulado total de 150.000 víctimas indígenas hasta finales del 2015 a la espera de verdad, justicia y reparación.

La desigualdad económica y social estructural, la precariedad estatal en el cumplimiento de sus funciones y la clave extractivista del modelo de desarrollo son otros factores agravantes. A las cifras del Departamento Nacional de Estadística (DANE) que estiman un 63% de la población indígena por debajo de línea de pobreza, un 24% en el analfabetismo y un 34% sin acceso a servicios de salud, se suma el avance de los proyectos minero-energéticos, de infraetsructura física a gran escala y las plantaciones agroindustriales, directa o indirectamente favorecidos por las acciones violentas, sobre los territorios étnicos. Por este conjunto de vectores, la ONIC considera que 35 pueblos indígenas mayoritariamente amazónicos se encuentran en grave riesgo de extinción física y cultural al estar conformados 7 de ellos con menos de 500 integrantes, 18 con menos de 200 personas y 10 con menos de 100, además de los otros 34 pueblos declarados en situación de riesgo similar por la Corte Constitucional en el 2005.

A pesar de esta cruda realidad, los pueblos indígenas no han cejado en su empeño por mantener sus territorios y comunidades fuera del conflicto armado y proponer la solución política negociada como el único camino para alcanzar una paz positiva que vaya más allá de la desmovilización de la insurgencia. Desde los primeros diálogos entre el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) y las guerrillas del momento, numerosos pronunciamientos del movimiento indígena reiteran esta misma posición.

Más allá del ámbito declarativo, los 102 pueblos indígenas han generado también hechos concretos de paz en su territorios mediante el ejercicio del gobierno propio, el control territorial autónomo y el establecimiento de acuerdos puntuales con los actores armados para desescalar el conflicto, preservar la vida de las autoridades amenazadas, evitar el reclutamiento forzado de menores y demás infracciones al derecho internacional humanitario. Con estas consideraciones, se solicitó “el acompañamiento de la comunidad internacional para que los procesos e iniciativas de paz que aquí se plantean desde el movimiento indígena y la sociedad civil, sean revestidos de garantías a la vida, a la organización, a la movilización y a la acción política. Los países amigos interesados en la paz de Colombia siempre encontrarán en nuestros procesos transparencia y reconocimiento”. (La María, Piendamó, Diciembre 14 de 2012.

Con el apoyo de:

 

 

Infoindígena es una página web que busca promover la reflexión y nuevos conocimientos en torno a la autogestión territorial indígena y otros derechos de los pueblos indígenas. Los documentos y publicaciones disponibles en esta página (incluidas las audiovisuales), proceden de fuentes internas y externas al Programa Regional ProIndígena-GIZ, que se ejecuta en Ecuador, Colombia, Perú, Bolivia y Paraguay, con el apoyo del Ministerio Alemán para la Cooperación (BMZ). Los contenidos expuestos en este sitio son responsabilidad de sus autores.

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